26 | 08 | 2018 Judiciales
Lo condenan a 14 años de prisión por abusar de sus hijas adoptivas
Los hechos ocurrieron en Rafaela. El condenado tiene 62 años y fue imputado como autor de abuso sexual simple reiterado y agravado (por la convivencia y por la edad)
Un hombre de 62 años identificado como Luis Alberto Fernández fue condenado a 14 años de prisión de cumplimiento efectivo por abusar sexualmente de sus dos hijas adoptivas cuando las víctimas eran menores de edad.
La pena fue resuelta por unanimidad por el tribunal integrado por los jueces Alejandro Mognaschi y Hugo Tallarico, y por la abogada de la matrícula Cecilia Álamo, en el marco de un juicio oral que se desarrolló en Rafaela.
Por los delitos en perjuicio de una de las víctimas, Fernández fue condenado como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual simple, ambos reiterados y agravados (por la convivencia y por la edad)
En relación a la otra menor, fue condenado como autor de abuso sexual simple reiterado y agravado (por la convivencia y por la edad). Todos los hechos fueron en concurso real.
El juicio se desarrolló a lo largo de 10 jornadas de audiencias en las que se escucharon más de 30 testimonios, y fue el décimo segundo juicio realizado en el ámbito de la Fiscalía Regional Quinta.
Entorno familiar
La Fiscal Segré detalló que "Fernández era la pareja de la madre biológica de las menores. Las dos niñas fueron adoptadas por el condenado a través de una adopción simple y convivió con ellas por más de 14 años”. La fiscal del MPA explicó que “la denuncia la pudieron realizar en septiembre de 2016 luego de cumplir la mayoría de edad y una vez que ya se habían ido a vivir a otro lugar”.
“Estamos ante un caso en el que, con su accionar, el imputado coartó la niñez y la adolescencia de las dos menores. Les dejó la dura tarea de enfrentar el mundo con serias dificultades para la proyección y el interdesarrollo”, sostuvo la fiscal. En tal sentido, Segré valoró e hizo hincapié en la participación activa de las víctimas –en la actualidad, mayores de edad– y de su madre en este proceso y durante el juicio.