01 | 09 | 2017 Policiales
Volvieron a detener a uno de los delincuentes del caso Della Védova
El hecho ocurrió en Ceres en el mes de julio. La Fiscal Bustos que estaba a cargo del caso en la feria judicial, había liberado a los dos responsables del robo y amenazas que sufriera Daniel Della Védova
Uno de los delincuentes que robaron y amenazaron a Daniel Della Vedova en Ceres fue interceptado por la Policía de Investigaciones cuando se trasladaba en un colectivo de la Empresa ETAR. Aparentemente regresaba a la ciudad de Ceres cuando los efectivos pudieron detenerlo en la localidad de Arrufó.
Sobre el delincuente pesaba orden de captura e inmediatamente fue trasladado a la alcaidía de San Cristóbal. Por el caso también está implicado E.L. de 23 años, también domiciliado en Ceres.
El informe policial indica lo siguiente:
En relacionado al hecho ocurrido en la ciudad de Ceres en fecha 15/07/2017, donde resultara víctima el ciudadano Daniel Della Védova, se procedió a la detención de A. A. D. argentino,19 años, soltero, instruido, albañil, domiciliado en calle San Juan Nº 731 de la ciudad de Ceres, quien fue interceptado en la localidad de Arrufo, mientras se trasladaba a la ciudad de Ceres en un micro de la empresa ETAR, posteriormente se lo trasladó a la ciudad de San Cristóbal donde será alojado en la Alcaidía de la URXIII, San Cristóbal a disposición de la mencionada Fiscal.
EL ROBO Y LA ODISEA DE DELLA VEDOVA
El hombre denunció que el sábado pasado, cuando arribó al domicilio, fue sorprendido por dos individuos que salían del interior del inmueble. Della Vedova describió a los sujetos informando que uno era alto, flaco, de unos 25 años, el cual tenía un pañuelo en el rostro y lentes oscuros, además de portar una campera blanca con una inscripción oscura. Además de tener una escopeta recortada.
El otro, era más bajo, también delgado y de unos 25 años, el que tenía una gorra con visera, un pañuelo en la cara, lentes oscuros y una campera negra de su propiedad.
Los sujetos lo hicieron permanecer en la vivienda mientras lo amenazaban con el arma y le decían "quedate quieto porque te matamos, queremos plata". Luego lo hicieron sentar en una reposera, mientras lo seguían amenazando, por lo que Dellavédova les entregó una billetera con unos $ 2500 y un celular Motorola negro.
En ese momento, el delincuente más bajo agarró un rifle de aire comprimido, propiedad de la víctima, y comenzó a disparar aunque no lo impactaron, y le pedía que les entregue alhajas. De la planta alta de la casa, le robaron 5 o 6 relojes imitación y un par de zapatillas Nike, blancas, mientras que desde la heladera le sacaron todas las botellas de bebidas alcohólicas.
Posteriormente, lo ataron con una soga a la silla donde se encontraba y le dijeron: "no te desates porque sino en una hora volvemos y te matamos".
Luego de dos horas de revolver el domicilio, los malvivientes se retiraron, aunque uno de ellos le apuntó por el vidrio de la puerta principal y huyeron por el patio