Fabio, el portero de la escuela, contó en primera persona los dramáticos minutos que le tocó vivir durante el ataque ocurrido en la Escuela Mariano Moreno. Según relató, el agresor se encontraba “desorientado y en shock, sin saber qué había hecho” inmediatamente después de los disparos.
El trabajador no dudó en intervenir al escuchar la detonación. “Creo que si yo no intervenía hubiera sido peor. El chico estaba en shock y podría haber sido una tragedia todavía peor”, aseguró, al describir la situación que se vivía dentro del establecimiento.
En un primer momento, docentes y alumnos pensaron que el ruido había sido provocado por la caída de algún objeto, pero rápidamente comprendieron que se trataba de un arma de fuego. “Lo encaré y se la saqué. Fui el único que corrió para adentro de la escuela cuando todos salieron. Él me apuntó, pero no alcanzó a gatillar, no le di tiempo”, recordó Fabio, quien destacó que el alumno “sabía lo que hacía y cargaba rápido la escopeta”.
Tras quitarle el arma, el portero sostuvo al adolescente hasta la llegada de la policía. “El chico no sabía dónde estaba ni qué había hecho. Lo contuve hasta que llegó la policía. Estaba en trance”, expresó. En medio de la tensión, confesó que su mayor preocupación eran los estudiantes y su propia familia: “En ese momento pensaba en los demás chicos y en mi hijo, que es chico”, señaló conmovido.
El hecho, ocurrido en la ciudad de San Cristóbal, generó una profunda conmoción en toda la comunidad educativa y puso en relieve el accionar del portero, quien logró evitar que el ataque tuviera consecuencias aún más graves.