04 | 05 | 2021 Politicas
González pide por una comisión para controlar los acueductos
El diputado sancristobalense pretende realizar un seguimiento del Sistema General de Acueductos de la Provincia, para evaluar el estado de situación de los acueductos existentes, los proyectados y el seguimiento de los mismos, como así también cualquier medio alternativo para proveer de agua potable a los departamentos 9 de Julio y San Cristóbal.
La comisión deberá tomar como prioridad el trabajo en conjunto con el Ministerio de Infraestructura de la Provincia, controlando la ejecución de las obras realizadas y a realizarse, y proponiendo alternativas para la realización de estudios que permitan avanzar en la ejecución de obras que provean a los habitantes del norte de nuestra provincia un servicio fundamental como determinante de la salud de la población, como lo es el servicio de agua potable.
La creación de la comisión surge de la importancia que tiene el tema para diversas comunidades de nuestra provincia y que en la actualidad no se cuenta con un espacio para el diálogo entre diversos actores que permitan avanzar en la temática.
Diversos estudios privados de agua y suelo de la región del norte de nuestra provincia indican presencia de metales en concentraciones superiores a las que organismos científicos internacionales recomiendan como límite para no causar daño a la salud de las personas.
En este sentido, el arsénico es uno de los principales metales presente en la zona. Se define como HACRE a la enfermedad producida por el consumo de arsénico en aguas de bebida. Esta enfermedad se caracteriza por presentar hiperqueratosis y otras lesiones dérmicas, así como alteraciones sistémicas cancerosas y no cancerosas luego de un período variable de exposición a concentraciones mayores de 10 Ug/L-1 en agua de consumo diario (bebida y preparación de alimentos).
Además, el consumo crónico de agua con arsénico es un factor de alto riesgo en cáncer de vejiga y pulmón, debido a la gran capacidad mutagénica, teratogénica y carcinogénica del arsénico.
Asimismo, se han encontrado también patologías vasculares de las extremidades inferiores, diabetes, hipertensión arterial y trastornos reproductivos, por el consumo en altas concentraciones de este metal.
Implementar políticas tendientes a garantizar agua corriente segura en estas localidades es una necesidad que requiere urgente atención, más aún teniendo en cuenta el antecedente de lo ocurrido en la localidad de Ceres, del departamento San Cristóbal, que se dieron casos de intoxicación con plomo que derivo en la internación de varios niños y niñas con la lamentable pérdida de la vida de una de ellas.
Los problemas de salud que se viven a diario en el norte santafesino por la falta de acceso al agua potable nos obliga a poner todos los esfuerzos conjuntos entre el estado provincial y de todos los actores que representamos al pueblo santafesino en búsqueda de soluciones definitivas y expeditas.
Muchas localidades de la región disponen de plantas de ósmosis inversa para la potabilización del agua, resultando un mecanismo de costos muy elevados, con grandes volúmenes de agua desperdiciados y la producción de poca cantidad de agua segura en relación al consumo mínimo habitual de la población.
No es un detalle menor mencionar que un importante estudio realizado en el año 2007 por el Ministerio de Asuntos Hídricos de nuestra provincia, que evaluó la calidad química de aguas subterráneas en todo el territorio santafesino, dio como resultado que la región, la cual hacemos referencia en este proyecto, cuenta con aguas subterráneas con alta concentración de arsénico y sales.